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Blog de las Madres Inteligentes

¿Cómo es el padre perfecto?

¿Cómo es el padre perfecto?

Sí, queridas, se acerca el Día del Padre y caemos en lo de siempre... Una postal con la huella del peque, un marco de fotos chulas, una taza molona, una camiseta original para el Mejor Papá del Mundo mundial... Si al leerlo ya sientes la misma pereza que yo, este post te va a gustar porque he estado investigando a los padres más buenorros, fashion y guays del planeta para hacer una votación oficial del padre ideal y pasar un rato de risas (sí, sé que ya tienes unos cuantos nombres en la cabeza, jeje).

Me refiero a esos actores, músicos, deportistas, famosetes en general que salen de vez en cuando dando en las revistas dando un paseo con la familia como si fueran los padres más ideales del mundo. (¿Puedes dejar de pensar en Brad Pitt solo por un momento?)

Padre perfecto

Por eso necesito tu ayuda para hacer la selección de súper padres. Ahí van las encuestas (sí, solo se puede votar una vez por categoría, aunque te gusten todos)

El Padre Buenorro

Todas las miradas van a él, como en aquel anuncio de Coca Cola. El mundo se para cuando pasa a tu lado. Es el estilo personificado, tiene algo que le hace deseable... Es el padre buenorro y aquí van los candidatos: 

El Padre Fashion.

Sus cortes de pelo se convierten en tendencia mundial, se le considera un icono de la moda masculina y siempre va perfecto, incluso despeinado. Es el padre más fashion y el ganador es...

El Padre Eco

Amante de la naturaleza, de los animales y de las cosas sanas: el padre más eco se preocupa por lo que comen sus hijos tanto como por el planeta que les dejará. ¿Por cuál de ellos te pasarías la vida comiendo brócoli?

Y, por último, para recrearnos del todo, la categoría estrella... ¿A quién te gustaría ver como padre? Si ya son tiernos sin hijos, imaginarlos abrazando a un bebé es... (Coge un babero, por favor) 

 

¿Ya has votado en todas las categorías? Objetivo cumplido, hemos pasado un rato divertido y hemos logrado desconectar. Yo, además, he reflexionado sobre esto y pienso que el padre perfecto no existe. Todos se equivocan, se enfadan de vez en cuando y tienen miedos. Por eso el padre ideal es el que tienes al lado, con sus defectos y virtudes, porque sin él, tus hijos no existirían. Porque él es el que más quiere a tus hijos y siempre pensará en lo mejor para ellos. 

 Padre ideal

Moraleja: Ya tienes regalo para el Día del Padre: simplemente dile al padre de tus hijos que es el mejor padre del mundo. Mejor que Brad Pitt y mejor que cualquiera de los que has votado en esta encuesta. Porque ninguno querrá a tus hijos como él. 

¡Feliz Día del Padre, papás!

Gracias papá

Nací cuando mi padre aún estudiaba la carrera de Derecho. Le recuerdo subrayando aquellos libros de letra minúscula y haciendo descansos para jugar conmigo. Siempre sacaba tiempo para mí y para mis muñecas. Ahora, a mis casi 32, me sigue llevando el coche al taller, me hace la declaración de la renta y me recuerda mi cita anual con el dentista (sabe que si no me siento presionada, no voy ni loca). Padre hijoPor medio ha habido épocas muy complicadas. Cuando tenía 13 o 14 años se presentó para entrenar a mi equipo de baloncesto. La idea me pareció horrible y siempre pensé que me dejaba en el banquillo por el mero hecho de ser su hija. Recuerdo, también, las eternas discusiones para que me dejara volver una hora más tarde o para que me permitiera dormir en casa de una amiga. Las negociaciones eran dignas de una cumbre de la ONU. Siempre pensé que tenía predilección por mi hermano, y creo que por eso decidí rebelarme y llevarle la contraria en lo que más le dolía: el fútbol. Me hice del Barsa contradiciendo así a toda una estirpe de socios del Real Madrid. Es más, me hice antimadridista. Cosas de la adolescencia. Para mi sorpresa, ahí estaba mi padre cediéndome su abono para que disfrutara del partido del año: Real Madrid-Barcelona. No he sido consciente de lo que ese gesto significaba para él hasta hace poco. Y quizá esa renuncia es el broche a toda una vida de sacrificios. Hubo una época en la que trabajaba de camarera y no tenía coche, así que ahí estaba él cada jueves a las dos de la madrugada para recogerme porque no había autobús nocturno para volver a casa. Ahora que soy madre comprendo que no hay hijos preferidos, ni sacrificio que un padre no haría por su hijo. Que el amor de un padre es inquebrantable desde el momento en que coge a su retoño por primera vez. Y se vuelve más fuerte con cada pequeño gesto: cuando le limpia el cordón umbilical, le prepara el biberón, le empuja en el columpio o le enseña a escribir.Padre no hay más que uno Mi padre, como tantos otros, es extraordinario. Y ahora, que es abuelo, disfruta mimando a su nieta mientras me mira con cierto orgullo. A todos los padres, gracias por su ejemplo y su amor incondicional.